

Comenzó a correr como si corriendo sin parar se fuese a gastar el dolor que llevaba por dentro, como sin con cada paso dejara atrás un poco de ese peso que no le dejaba respirar.
El cielo estaba cubierto de nubes y el frío golpeaba sus manos haciéndolas sangrar; los árboles no tenían hojas y el césped era de color amarillo como si se hubiese quemado; el invierno hacia peor su tristeza.
No sabía adonde ir, solo sabia que no podía detenerse, pues en el momento que lo hiciera recuperaría la conciencia de su dolor.
¡Que confusión! que terrible era tener un problema y no saber donde buscar la solución, donde encontrar respuestas.
Miró al cielo esperando ver una señal o esperando agarrar desprevenido a su ángel guardián, pero no los vio y te sintió con mas ganas de correr como si en algún momento del camino lo fuera a encontrar.
Se sentía cansada pero ello no mitigo su dolor.
Quería encontrar algo que le hiciera perder la conciencia, que le aislase de la realidad.
Si por un golpe de suerte olvidara todo su pasado y tuviera la oportunidad de comenzar de cero... pero también olvidaría los momentos alegres y a las personas que le querían.
Corriendo y corriendo paso por el lado de algunas personas que sonreían, -cual será la razón?,se preguntaba, -quizás ellos en algún momento también tuvieron problemas, como los habrán superado?
Le avergonzaba reconocer que había pensado en soluciones drásticas, su mente de la cual se sentía orgullosa ahora estaba nublada, sabia que en alguna parte esta la respuesta pero no la encontraba.
Siguió corriendo, sus energías comenzaron a agotarse, no podía detenerse,necesitaba continuar hasta que en algún momento se diese cuenta de que había olvidado porque comenzó a correr.
Se sentía abandonada, todos lucían indiferentes al dolor ajeno... pero ellos no sabían que ella sufría. En algún momento alguien se dará cuenta de que lloraba? le detendrían para ayudarla o para ofrecerle ese abrazo que necesitaba tanto?
Pero se dio cuenta,que la solución no estaba en ellos, estaba en ella, tenia que encontrarla...
El cielo estaba cubierto de nubes y el frío golpeaba sus manos haciéndolas sangrar; los árboles no tenían hojas y el césped era de color amarillo como si se hubiese quemado; el invierno hacia peor su tristeza.
No sabía adonde ir, solo sabia que no podía detenerse, pues en el momento que lo hiciera recuperaría la conciencia de su dolor.
¡Que confusión! que terrible era tener un problema y no saber donde buscar la solución, donde encontrar respuestas.
Miró al cielo esperando ver una señal o esperando agarrar desprevenido a su ángel guardián, pero no los vio y te sintió con mas ganas de correr como si en algún momento del camino lo fuera a encontrar.
Se sentía cansada pero ello no mitigo su dolor.
Quería encontrar algo que le hiciera perder la conciencia, que le aislase de la realidad.
Si por un golpe de suerte olvidara todo su pasado y tuviera la oportunidad de comenzar de cero... pero también olvidaría los momentos alegres y a las personas que le querían.
Corriendo y corriendo paso por el lado de algunas personas que sonreían, -cual será la razón?,se preguntaba, -quizás ellos en algún momento también tuvieron problemas, como los habrán superado?
Le avergonzaba reconocer que había pensado en soluciones drásticas, su mente de la cual se sentía orgullosa ahora estaba nublada, sabia que en alguna parte esta la respuesta pero no la encontraba.
Siguió corriendo, sus energías comenzaron a agotarse, no podía detenerse,necesitaba continuar hasta que en algún momento se diese cuenta de que había olvidado porque comenzó a correr.
Se sentía abandonada, todos lucían indiferentes al dolor ajeno... pero ellos no sabían que ella sufría. En algún momento alguien se dará cuenta de que lloraba? le detendrían para ayudarla o para ofrecerle ese abrazo que necesitaba tanto?
Pero se dio cuenta,que la solución no estaba en ellos, estaba en ella, tenia que encontrarla...







